Una buena acción puede provocar una reacción en cadena

Seguramente han visto esos videos en Facebook donde aparecen personas haciendo buenas acciones por un desconocido y éste hace algo por alguien más y así sucesivamente, hasta que todo lo bueno regresa a la primera persona que inicio la cadena. Me agradan mucho este tipo de videos, más porque sé que son una inspiración para las demás personas o porque pueden llegar a tocar el corazón de miles o millones de personas en el mundo. Es de los mejores usos que les pueden dar a las redes sociales. Hace unos días decidí que era buena idea intentarlo en mi trabajo. Durante una semana en el depósito fiscal me fijaría en lo que alguien necesitara y si podía hacer algo por ayudarlo, lo haría, esperando darme cuenta de si hubo una reacción en cadena. No me importaba si terminaba en mí, o si sólo duraba un escalón más, quería saber si en verdad este tipo de acciones inspiran a las demás personas.

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FUENTE DEL VIDEO: YouTube | Red Channel

El primer día un compañero pidió permiso para salir dos horas temprano y cuando se acercaba su hora de irse, le encargaron algo de emergencia, así que me le acerqué y le dije que le ayudaba. Se negó en un principio pero después aceptó al ver mi insistencia. Al siguiente día, una chica de limpieza tenía hambre y sólo había llevado un sándwich de comer, así que pensé en regalarle mi comida, pero quise verme un poco más espléndido y le fui a comprar una hamburguesa enorme a Mc Donalds. Casi nunca le doy dinero a la gente del metro, porque sé que hay mafias o que son niños explotados, pero el tercer día decidí darle un billete de 20 pesos a una niña que cantó una de mis canciones favoritas. El cuarto día llegué a la oficina y un compañero estaba llorando, así que fui a la cocina a preparar un té y se lo di con una notita que decía “todo estará bien, ánimo”. Y por último, el viernes simplemente me dediqué a decir buenos días o buenas tardes y regalar una sonrisa a quien se me cruzara.

¿Qué sucedió? Esa semana no supe de algún cambio, lo cual me desanimó un poco. Pero después del fin de semana, al regresar, la señora de la limpieza me contó que llevó a sus nietos a Mc Donalds para que probaran lo delicioso que estaba la hamburguesa que le di, además uno de los pequeños le regaló la mitad de su comida a un perrito callejero. El hombre que tenía que salir temprano me regaló un puro, resulta que tenía que salir temprano para estar junto a su mujer y saber el sexo de su próximo hijo. El compañero que estaba llorando, resulta que era porque habían corrido a su novia, pero después de calmarse fue a ayudarla a conseguir empleo, me contó que la notita se la pegó en un vaso de un hombre de la calle y pudo ver cómo la gente le daba unas monedas. Quiero pensar que eso ayudó.

Así que, al parecer, una buena acción sí puede terminar en una reacción en cadena. ¿Quieres intentarlo?

FUENTES: Facebook

 

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